Cuestión de identidad y motivación

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Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota.  Truman Capote (1924-1984) Escritor estadounidense.

 

La oficina, la fábrica, la empresa, el taller… se dice que en la vida de un hombre los anteriores lugares hacen parte de algo que se ha catalogado como ‘el segundo hogar’, y al igual que en nuestro hogar familiar, permanecemos una gran cantidad de tiempo y en él desarrollamos vínculos y compromisos que nos llevan a sentir comprometidos con el presente y futuro de aquel espacio donde surgen experiencias a nivel profesional y personal.

El lugar de trabajo se ha convertido en un espacio tan importante para el hombre que es necesario que todas las actividades cotidianas que se desarrollan dentro de sus paredes, máquinas, escritorios, papeles y computadores se hagan bajo un ambiente controlado, de equilibrio, funcionalidad y sobre todo de cordialidad y motivación.

En esta oportunidad quiero hablarles de una Organización, o en un lenguaje cotidiano podríamos usar la palabra -Empresa, que en la actualidad se encuentra  pasando por una situación que se ha clasificado por sus directivos como un estado de ‘Contingencia’.

La compañía que en la actualidad tiene su casa matriz en una ciudad importante del país, ha venido presentando en los últimos meses un flujo de personal nuevo que no logra adaptarse al ambiente laboral y a los pocos días  renuncian. Sus empleados antiguos pasan por momentos de dificultad y de estrés permanente a razón de los cambios que han venido sufriendo en cuanto a la falta de personal, debido a que deben duplicar sus esfuerzos para cumplir con las metas demandadas por la compañía y las directivas desde otra ciudad, dejando en el aire un ambiente de abandono e indiferencia a los problemas que se presentan dentro de la sede en la capital de la República.

Desde el área de RR.HH (Recursos Humanos) se ha hecho la contratación del personal requerido, y al día de hoy se observa una baja leve del estrés de los empleados, pero en el ambiente aun pesa la falta de atención por parte de los directivos y la limitada o inexistente motivación que demanda cualquier empleado. Esta situación ha llevado a que muchos de sus trabajadores actuales consideren la idea de buscar una nueva organización para vincularse y otros sencillamente han optado por disminuir su entusiasmo y bajar las expectativas de cambio o mejora frente a la empresa.

¿Qué hacer?…

La pregunta que se viene a la mente después de entender este caso, que puede llegar hacer la constante para muchas organizaciones es ¿Qué hacer? Desde mi punto de vista como estudiante de Comunicación Social y además como empleado de cualquier otra compañía, radica en que se debe hacer algo y no darle más largas a la situación, puesto que si la cuestión es de Identidad y Motivación, la empresa que se habla en este artículo se verá en graves problemas por la falta de mano de obra que conozca los procesos y que haga su labor de manera motivada y con calidad.

Los planteamientos propuestos para esta organización son:

El objetivo estratégico debe de estar enfocado a lograr grandes y urgentes mejorías en dos aspectos fundamentales, que son: Fomentar la motivación de sus empleados y mejorar la identidad o sentido de pertenencia de los trabajadores.

Partiendo de lo anterior, debemos estructurar unos Objetivos Tácticos que nos ayuden a conquistar este fin, y brindarle a los asalariados vinculados a esta empresa gozar de un ambiente apropiado y sano. Por ello se sugiere en primera medida: Promover la motivación dentro de la compañía para lograr un mejor ambiente laboral que  permita que tanto empleados nuevos como antiguos desarrollar sus funciones bajo un ambiente libre de estrés y enfocado a conquistar las metas propuestas por los directivos.

En segunda medida se encuentra Cultivar la Identidad Corporativa con el fin de fidelizar a los miembros del equipo y garantizar su permanencia dentro de la empresa. Además de eliminar las distancias entre casa matriz y sedes para abolir cualquier malestar por abandono o indiferencia de parte de la parte administrativa.

En conclusión,  lo que resta es definir los Objetivos Operacionales, es decir; los pasos que vamos a ejecutar, los cambios a implementar o la inclusión de herramientas que sean necesarias. Para la empresa que hemos mencionado en este artículo se propone que ejecute las siguientes acciones:

Promover la motivación:

  • Hacer un diagnóstico sobre la real situación del ambiente laboral a través de encuestas.
  • Realizar entrevistas personalizadas entre directivos y empleado para conocer sus quejas, reclamos, peticiones y sugerencias.
  • Implementar la inclusión de tiempos especiales dentro de la operación para la realización de actividades lúdicas, celebraciones especiales, pausas activas y actividades de campo.
  • Plantear una escala de retos y recompensas, es decir, con los empleados definir metas colectivas para periodos determinados y premiarlos por su consecución.

Cultivar la Identidad Corporativa:

  • Visita periódicas del área ejecutiva a la sede de Bogotá con el fin de promover la interacción entre directivos y empleados.
  • Promover la celebración de fechas importantes dentro de la compañía, cómo; Fundación, apertura de la sede, logros obtenidos y mejoras administrativas.
  • Visita a las diferentes áreas de la compañía para conocer su gestión e importancia de cada una de ellas para la labor diaria de la organización.
  • Reuniones anuales entre las áreas de la empresa para que en conjunto se hagan las conclusiones del año anterior, se propongan las metas del nuevo año y se ajusten los temas que requieran de atención.

 

 

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Estrategia aplicada; pequeño ejemplo en la vida cotidiana

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La vida está limitada al tiempo y el espacio, si una de ellas se termina, estas fuera del  juego.  Un juego lleno de retos, dificultades y emociones que obligan al ser humano a tomar decisiones y acciones constantemente  frente a un sinfín de situaciones inesperadas. Pero ¿Qué sería de la vida sin dichos obstáculos o pruebas? Sería como una Bogotá sin trancones a las 6 de la tarde, si, sería llegar siempre temprano a casa para dormir y despertar de nuevo a la misma hora para hacer lo mismo al  día siguiente y así hasta el fin del tiempo y del espacio para aquel ser humano que cae en la rutina de una vida promedio.

Dirán ustedes queridos lectores que el anterior ejemplo es el más terrible del mundo,  todos en la capital queremos que una cierta cantidad de carros desaparezcan de alguna u otra forma de las vías, o que un político, al que  dejen trabajar sin tantos peros, pueda solucionar por fin los años de ineficiencia en la  ejecución del presupuesto para poner al día a la capital en temas de movilidad. Pero la realidad es otra, el ejemplo que mencioné aquí, es un pequeño, un mínimo grano de arena al cual todos los seres nos vemos enfrentados cada día, se trata de una situación que requiere de una estrategia.

Una estrategia no es un concepto nuevo, es más, si está en Wikipedia ya no es un secreto de estado. Es necesario decir que el origen del termino viene de los griegos y nos habla sobre las palabras -stratos, «ejército», y -agein, «conducir», que fusionado indican «guiar». La RAE define a la estrategia como un “Arte” que consiste en dirigir las operaciones militares. En el mundo de las matemáticas se diría que consiste en un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento…

Hacer una estrategia ya es parte de nuestra forma de pensar común y habitual, y se preguntarán ¿Por qué?, la respuesta es sencilla, el mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación (Friedrich Nietzsche, Filósofo alemán) y es en ella donde damos origen a una estrategia, es decir; “un conjunto de acciones que son planificadas de manera tal que contribuyan a lograr un fin u objetivo que nos hemos determinado previamente”. Trasladando lo anteriormente mencionado a un plano real, y a un escenario común, regresemos de nuevo al trancón de las 6 de la tarde en el centro de Bogotá, después de una larga y dura jornada de trabajo y estrés causado por un jefe regañón, unos compañeros aburridos  y por aquel compañero o compañera de trabajo que te trae loco y que por más que hagas no te pone atención, a pesar de la traga tan brava. Esa es la situación, y es el mejor escenario para que pongamos en práctica una estrategia.

¿Qué hacer?, ¿A dónde quiero llegar?, ¿Taxi o bus?, ¿Me endeudo y compro un carro?… o, ¿una moto es mejor? Son muchas las preguntas que se nos pueden ocurrir antes de tomar una decisión, pero el trancón por la carrera 11 o la carrera 7 no dan espera.

La mejor recomendación que les puedo sugerir a través de este artículo es que miren sus fortalezas, y no se engañen en ocultar sus debilidades, pues si se está blando o flojo en algo, hay que trabajar en ello para que se sume a su larga lista de habilidades. Sé que en estos momentos se estarán preguntando ¿Y qué tiene que ver eso con el trancón? Pues si tiene mucho que ver, si le gusta la actividad física (esa es una fortaleza) haga a la bicicleta su mejor amiga, y entre los pasos que usted deberá dar estará planificar la compra de una bicicleta a corto o mediano plazo, y si ya la tiene solo es recordar llevarla al trabajo. Pero si es perezoso como yo, pues los domingos no se quede en casa a ver Cuentos de los Hermanos Grimm, aproveche esa bicicleta para recuperar su estado físico y así con unos días que lo haga su cuerpo estará listo para que en vez de irse en bus lo haga en su bicicleta.

En este ejemplo el objetivo que se plantea es el de llegar a casa con el menor número de traumatismos y sin estrés. Ese es el punto esencial, pues debe fijar su objetivo de manera clara, y en el mundo de su imaginación reconocer su pensamiento estratégico para plantear el mejor camino y los pasos a seguir.